¿Cansado de escuchar hablar de la web sin entender el origen de la vaina? No eres el único. La WWW no surgió de la nada. Un físico llamado Tim Berners-Lee estaba hasta las narices de no poder compartir información de manera eficiente.
Su solución: ¡Un sistema de hipertexto global!
Todo comenzó en el CERN, ese laboratorio gigante donde chocan partículas. Allí, Berners-Lee propuso un sistema para que los científicos pudieran compartir documentos fácilmente.
Imagínate el caos que era antes: un montón de documentos aislados, imposibles de encontrar.
HTML es más simple de lo que crees. Piensa en etiquetas que le dicen al navegador cómo mostrar el contenido.
Truco sucio: ¿Sabías que puedes ver el código fuente de cualquier página web? Dale clic derecho y selecciona 'Ver código fuente'. ¡Espía cómo lo hacen los profesionales!
HTTP es el protocolo que permite que tu navegador y el servidor web hablen entre sí.
Cuando escribes una dirección en tu navegador, estás enviando una solicitud HTTP al servidor. El servidor responde con el código HTML de la página.
Las URLs son las direcciones únicas que identifican cada recurso en la web. Sin ellas, estaríamos perdidos.
Una URL tiene varias partes, pero la más importante es el dominio (ejemplo: google.com) y la ruta al archivo (ejemplo: /images/logo.png).
Berners-Lee liberó el código de la WWW al mundo. ¡Gratis!
Sin esa decisión, internet sería un lugar muy diferente (y probablemente mucho más caro).
Ahora que conoces el secreto, ¡es hora de construir algo! Deja de consumir contenido y empieza a crear. El mundo necesita tus ideas.
Desarrollo Web - Autor Test